Managua, 20 de octubre del 2018

Centroamérica debate calidad educativa


Centroamérica debate calidad educativa

Representantes de los Ministerios de Educación de Panamá, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala y del país anfitrión, Nicaragua, así como del sector privado y academia, se reunieron hoy aquí para analizar los desafíos y oportunidades de la calidad educativa en Centroamérica.

El encuentro se da  en el marco de la presentación del Informe sobre el Desarrollo Mundial 2018 “Aprender para hacer realidad la promesa de la educación”.
 

“Una educación centrada en aprendizajes y que reconoce al ser humano en todas sus dimensiones, desde una apuesta de formación integral, es el gran desafío y a la vez única garantía para un futuro de prosperidad y bien común”, afirmó el Ministro Asesor Presidencial, Salvador Vanegas. 

El Informe sobre el Desarrollo Mundial 2018 advierte que existe una “crisis del aprendizaje” en la educación a nivel mundial.

Concretamente, señala que millones de jóvenes estudiantes de países de ingreso medio y bajo podrían perder oportunidades y percibir sueldos más bajos en el futuro debido a que la escuela primaria y secundaria no les brinda las herramientas necesarias para prosperar.

Según el reporte, incluso después de asistir a la escuela durante varios años, millones de niños no saben leer, escribir ni hacer operaciones matemáticas básicas.

 
“La escolarización sin aprendizaje no es suficiente para alcanzar el futuro prometedor que queremos para millones de niños y jóvenes latinoamericanos”, señaló Jorge FamiliarVicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. 

“Es por ello que mejorar la calidad de la educación es una condición fundamental para reducir la pobreza y ampliar las oportunidades para todos”.
 

En Centroamérica la “crisis de aprendizaje” se refleja en los bajos resultados obtenidos en las pruebas de los estudiantes de educación primaria en Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, según el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo realizado en 2013 y que evalúa 15 países de la región latinoamericana.

Asimismo, la deserción educativa sigue siendo un desafío que afecta la capacidad de los jóvenes para acceder a empleos de calidad, particularmente en las escuelas rurales, las zonas indígenas y los hogares de bajos ingresos.
 

“La crisis de aprendizaje está llevando a que las brechas sociales se amplíen, una preocupación central en una región como la latinoamericana donde las diferencias entre ricos y pobres son de las más amplias del mundo”, dijo Rafael de Hoyos, economista principal del Banco Mundial especializado en educación.
 

Para ayudar a los países en desarrollo a resolver la grave crisis del aprendizaje, el informe incluye medidas de política concretas como: realizar evaluaciones más eficaces de la situación; utilizar la evidencia sobre lo que funciona y lo que no funciona para orientar la toma de decisiones relativas a la educación; y movilizar a los distintos sectores de la sociedad para impulsar cambios educativos que promuevan el aprendizaje para todos.
 

El evento fue inaugurado por el Ministro de Hacienda y Crédito Público de Nicaragua, Iván Acosta, así como por el Vicepresidente del Banco Mundial, Jorge Familiar.

Asimismo, contó con la presencia de ministros y viceministros centroamericanos, con los economistas principales del Banco Mundial, Halsey Rogers y de Hoyos, que presentaron el estudio, y con la Directora del Banco Mundial para Centroamérica, Seynabou Sakho, quien moderó un panel de discusión sobre los retos y oportunidades en el istmo.
 

El Banco Mundial apoya actualmente el sector educativo en Centroamérica con cuatro proyectos de inversión por un valor total de US $345 millones en Costa Rica, Nicaragua y El Salvador. Además, ha brindado asistencia técnica a Guatemala y Honduras.
 



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